En la construcción hay ocasiones en las que el tiempo vale más que cualquier otra cosa.
Hace algún tiempo, uno de nuestros principales clientes desarrolladores adquirió un colegio que necesitaba estar listo para recibir alumnos en cuestión de días. El reto era enorme: más de 6,000 m² de muros y plafones debían pintarse prácticamente en un solo fin de semana.
No había margen para errores, retrasos ni retrabajos.
Después de analizar el proyecto, propusimos utilizar Capasilan de Caparol, una decisión que terminó siendo clave para cumplir con los tiempos de entrega.
La estrategia
Uno de los principales beneficios de Capasilan es que, bajo las condiciones adecuadas de la superficie, puede aplicarse directamente sobre la tabla roca sin necesidad de un sellador previo.
Esto representó un ahorro importante en tiempos, materiales y mano de obra.
Además, teníamos la confianza de que el trabajo podría quedar terminado prácticamente en un máximo de dos manos, algo fundamental para cumplir con el programa de obra.
Los plafones: donde no había margen de error
Uno de los mayores retos del proyecto eran los techos.
No existía la posibilidad de aplicar una tercera mano porque simplemente no había tiempo. Si la pintura no cubría correctamente o dejaba marcados los rodillazos, el programa completo de la obra se vería comprometido.
Con Capasilan eso nunca fue un problema.
Gracias a su extraordinaria capacidad de autonivelación, la pintura permite que el acabado quede completamente uniforme, eliminando prácticamente las marcas de rodillo incluso en condiciones de trabajo muy exigentes.
El resultado fueron plafones con un acabado impecable desde las primeras capas, sin necesidad de retrabajos.
Cuando la pintura trabaja a favor del aplicador
Mientras avanzaban los trabajos comenzaron a llegar escritorios, mobiliario y diferentes equipos para las aulas.
En una obra convencional esto suele convertirse en un problema, ya que es necesario proteger prácticamente todo para evitar salpicaduras.
Con Capasilan ocurrió algo diferente.
Aun trabajando con una dilución cercana al 40 % con agua, el producto prácticamente no generaba briseo durante la aplicación con rodillo.
Esto permitió trabajar con mucha mayor limpieza, reduciendo considerablemente el tiempo destinado a empapelar y proteger mobiliario para concentrarse en avanzar la obra.
En proyectos donde cada hora cuenta, este tipo de ventajas hacen una enorme diferencia.
Retoques certificados
Otro aspecto que resultó decisivo fue la facilidad para realizar retoques.
Capasilan cuenta con un certificado de retoques, una característica poco común en pinturas para interiores.
En proyectos de esta magnitud es inevitable que, después de pintar, ingresen electricistas, carpinteros, instaladores de aire acondicionado o personal encargado del mobiliario, quienes pueden generar pequeños daños en los muros.
Con Capasilan, esos retoques pudieron realizarse sin que quedaran diferencias de brillo, textura o tonalidad, manteniendo un acabado completamente uniforme, incluso días después de la aplicación inicial.
Para una obra de esta velocidad, esta característica aporta una enorme tranquilidad tanto al constructor como al cliente final.
La calidad también puede ser rentable
Existe la idea de que utilizar una pintura premium necesariamente incrementa el costo del proyecto.
En este caso ocurrió exactamente lo contrario.
Al considerar la eliminación del sellador, la reducción del número de manos, la disminución de retrabajos, el ahorro en protección de áreas, la facilidad para realizar retoques y la rapidez de aplicación, el costo por metro cuadrado aplicado terminó siendo igual o incluso más competitivo que el de los sistemas tradicionalmente utilizados en Guadalajara.
Cuando se analiza el costo real de una obra —y no únicamente el precio por cubeta— es donde este tipo de soluciones demuestra su verdadero valor.
La confianza se gana en la obra
En Quality Colors siempre hemos creído que las mejores recomendaciones no nacen de una ficha técnica, sino de los resultados obtenidos en obra.
Durante los últimos años, cada vez más desarrolladores y constructoras han decidido probar Capasilan en proyectos reales. Para muchos representaba cambiar un sistema de trabajo que llevaban utilizando durante años, por lo que era normal que existieran dudas al principio.
Sin embargo, una vez que lo aplican, los resultados hablan por sí solos.
Hoy podemos decir con orgullo que el 100 % de los clientes desarrolladores y constructores que han decidido hacer el cambio han quedado más que satisfechos, no solo con la calidad del acabado, sino también con los resultados operativos y económicos que obtienen en sus proyectos.
Han comprobado que es posible reducir tiempos de ejecución, eliminar procesos como el sellador en muchos casos, disminuir retrabajos, facilitar los retoques gracias a su certificado de retoques, trabajar con mayor limpieza por su bajo briseo y obtener plafones y muros con acabados uniformes, sin marcas de rodillo.
Y lo más importante: todo esto sin incrementar el costo de la obra. En muchos proyectos, el costo por metro cuadrado aplicado ha sido igual o incluso inferior al de los sistemas tradicionalmente utilizados en Guadalajara.
La conclusión
Muchas veces el verdadero valor de una pintura no está únicamente en su ficha técnica, sino en la capacidad que tiene para resolver problemas reales durante la ejecución de una obra.
En este proyecto, Capasilan no solo entregó un acabado excepcional. Ayudó a eliminar procesos, reducir tiempos, facilitar la aplicación, mantener la limpieza de la obra, permitir retoques certificados y garantizar un acabado uniforme sin marcas de rodillo.
Gracias a ello, un proyecto de más de 6,000 m² pudo entregarse dentro del plazo comprometido.
Porque una buena pintura no solo debe verse bien.
Debe convertirse en una herramienta para que la obra avance más rápido, con menos problemas y con mejores resultados.
Y esa es precisamente la razón por la que, una vez que nuestros clientes prueban Capasilan, difícilmente vuelven a trabajar de otra manera.